Es suficiente la representación del dinero para hacer a la gente menos solidaria, más solitaria, y con menor necesidad de contacto físico

Publicado en la revista nº043

Autor: Bleichmar, Hugo

El equipo de investigación liderado por Kathleen Vohs de la Universidad de Minnesota, y con la participación de investigadores de las universidades de British Columbia (Canadá) y de Florida, realizó una serie de experimentos en que el concepto de dinero determinó que los participantes fueran menos solidarios, prefirieran actividades más solitarias y mantener menor contacto físico que aquellos que no habían recibido el estímulo relacionado con el dinero. Los experimentos fueron publicados en la revista Science (junto con Nature las dos publicaciones de mayor prestigio en el mundo científico) y en Current Directions in Psychological Science.


Experimento 1:


Los participantes, distribuidos al azar en tres grupos, recibieron unos 4.000 dólares ficticios del juego del Monopolio, otros 200 dólares del mismo juego, y el tercer grupo nada.


Luego, se les dijo que se tenían que trasladar a otro lugar en el laboratorio; en el camino a ese lugar uno de los investigadores dejó caer 27 lápices como si fuera involuntario. Los que habían recibido el estímulo de más dinero recogieron menos lápices para ayudar al investigador que el grupo de menos dinero y que el control.


Experimento 2


A un grupo se les hizo pensar en una vida con abundante dinero y a otro con recursos restringidos.


Luego, se encontraron con un ayudante de los investigadores (los participantes no sabían de esta condición) que simuló estar desorientado en cómo hacer una tarea y pidió ayuda. Los que habían sido estimulados con pensar en una vida con pocos recursos financieros emplearon 120 % más tiempo en ayudar que los que habían pensado en una vida con más recursos.


Para ver si sólo la diferencia era en tiempo dedicado a ayudar a otros o también en la generosidad con el dinero, previo a exponer a los participantes a pensar en vida con muchos recursos financieros o con poco, se les dio una pequeña cantidad de dinero real como retribución por participar en la experiencia. Al final del experimento de estimularlos con la idea de pensar en pocos recursos financieros o con muchos recursos se les dijo si querían donar algo del dinero recibido para un fondo para los estudiantes de la universidad. Los que habían pensado en una vida con más recursos financieros donaron el 39 % del dinero recibido mientras que los del grupo que habían pensado en una vida con menos recursos donaron el 67 %.


Experimento 3


A tres grupos se les hizo completar un cuestionario –tarea de distracción- mientras estaban sentados frente a un monitor de ordenador en cuyas pantallas para un grupo había imágenes de dólares, para otro grupo imágenes de peces, y para el tercero la pantalla estaba en blanco. Los participantes creían que el test era acerca del cuestionario y que los ordenadores estaban simplemente allí en sus escritorios  encendidos con la imagen de un salvapantalla.


Después se les dijo que la próxima tarea sería conocer a otro participante al que se llamaría para que conversaran. Antes de salir a buscar al otro participante, el investigador señaló una silla que estaba en un rincón y les pidió que acercaran la silla para que se sentara la persona que iban a buscar. Los sujetos de experimentación que habían visto la pantalla del monitor con dólares pusieron la silla a más distancia.


Otra tarea que se les dio a los que habían sido sometidos a distintas pantallas de monitor (sin tener conocimiento que éste era el estímulo) se les propuso que eligieran una actividad que les fuera placentera dentro de una lista en que había actividades que se realizaban en solitario (leer, por ejemplo) o estar con amigos. El resultado fue que los expuestos a la pantalla con dinero prefirieron actividades de estar solo, y en compañía solamente un 18 %. Para los que observaron la imagen en blanco o de los peces, el porcentaje de estar en compañía fue de alrededor del 80 %.


Bibliografía


Vohs, K.D., Mead, N.L., & Goode, M.R. (2006). The psychological consequences of money. Science, 314, 1154–1156.


Vohs, K.D., Mead, N.L., & Goode, M.R. (2008). Merely activating the concept of money changes personal and interpersonal behavior. Current Directions in Psychological Science, 17,  Number 3, pp. 208-212